Boletín 95, noviembre 2020

Editorial

Si bien la pandemia puso en pausa a nuestro país y el mundo durante el 2020, existen ciertas temáticas que debemos volver a retomar con ímpetu. Una de ellas es la sostenibilidad en el transporte, en un contexto donde la emergencia climática seguirá estando presente en las discusiones públicas. En esta edición del Boletín, Felipe Pereira, analista de Sectra y socio recientemente incorporado a SOCHITRAN, plantea en su columna de opinión que la sostenibilidad ambiental no puede abordarse únicamente desde el punto de vista tecnológico. Es cierto que la electromovilidad puede ser una de las soluciones para reducir la emisión de gases de efecto invernadero (GEI),

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Alejandro Tirachini, Ricardo Hurtubia – Muerte de ciclistas

Fuente: La Tercera, 25.11.2020

Sebastián Seriani – Ciclosendas: una solución necesaria

Señor Director:
La emergencia sanitaria nos obliga a pensar la ciudad de otra manera, priorizando medios de transporte más sustentables como la bicicleta. Sin embargo, la falta de infraestructura ha generado que ciclistas deban transitar por espacios inseguros y poco eficientes.
Algunas comunas han eliminado pistas de vehículos motorizados para incluir ciclosendas, usando una adecuada demarcación y señalización, alcanzando un estándar muy cercano a los manuales existentes. No obstante, muchas otras (e incluso ciclovías existentes) terminan en el límite de cada comuna, impidiendo tener una red integrada de rutas. A esto se suma la necesidad de flexibilizar la normativa para que las pistas de vehículos motorizados que acompañan las ciclosendas puedan tener un ancho menor a los 3,5 mts exigidos por los organismos revisores.
Algunos municipios están buscando la implementación de ciclosendas intercomunales, lo cual permitirá aumentar la seguridad y conectar las rutas existentes. Sin embargo, los ministerios de Transportes y Telecomunicaciones y de Vivienda y Urbanismo debieran agilizar los procesos de revisión de proyectos, gestionar más recursos para apoyar a los municipios y flexibilizar la normativa para permitir que nuestras ciudades cuenten, lo antes posible, con mejor infraestructura para ciclistas.


Sebastián Seriani Awad
Observatorio de Movilidad
Universidad de los Andes

Fuente: La Tercera, 20.11.2020

Juan Carlos Muñoz – Paul, James y Emely, los rostros de la seguidilla de ciclistas atropellados

Fuente: La Segunda 16.11.2020

Ricardo Hurtubia – Crece tensión por muertes de ciclistas: protestas se agudizan y especialistas apuntan a escaso impacto regulatorio

Fuente y foto: El Mercurio 14.11.2020

Gloria Hutt, Ricardo Hurtubia, Juan Carlos Muñoz – Expertos viales sugieren cuatro estrategias para que conductores y ciclistas convivan en la calle

Fuente: LUN 13.11.2020

Ricardo Hurtubia, Ariel López – #NoMásCiclistasMuertos: especialistas y organizaciones encienden las alertas por alarmante cifra en pandemia

Por Valentina Collao López

13 de Noviembre, 2020

Las estadísticas oficiales hablan de 85 ciclistas fallecidos por accidentes de tránsito. Ese número quedó suspendido en septiembre. Sólo la última semana murieron tres personas, todas menores de 30 años. El dato tiene molestos a académicos y activistas por la movilidad pues no notan mayor preocupación por parte de las autoridades.

Esta semana, la cifra de ciclistas involucrados en accidentes de tránsito volvió a sumar nuevos fallecidos. Emely Rojas González de 24 años fue arrollada durante la mañana del jueves 12 por un bus del transporte público en la intersección de la avenida Providencia con Holanda. Este hecho correspondió al segundo de estas características en menos de dos días pues el martes anterior otro ciclista, identificado como James Fuentes, murió en Maipú.

Los últimos datos entregados por la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito, Conaset, y el Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones, en septiembre, daban cuenta que hasta ese mes el número de ciclistas muertos por accidentes de tránsito ascendía a 85 personas, la misma cantidad que se registró en total el año anterior y que corresponde a un 28% más que en 2019. Lo cierto es que desde ese momento los muertos han ido aumentando semana a semana y desde distintos colectivos ciclistas aseguran que la cifra, a poco más de un mes y medio de terminar el año, está cerca de los 100 fallecidos. Aunque todavía es un número informal. 

Crédito: Agencia Uno

Desde el colectivo Muévete, Sandra Aguilera, coordinadora general de la agrupación, explica que hay una cifra negra que incluye a regiones y/o puntos no neurálgicos de la ciudad. “Es complejo llevar un número actualizado cuando no sabemos lo que está pasando en otras regiones. Hay muchos fallecidos que no aparecen en la prensa ni se denuncian en redes sociales. No hay un catastro a nivel nacional diario que nos permita ir monitoreando la gravedad del asunto”, explica.

Sobre este aumento en los accidentes que involucran a ciclistas en 2020, Johanna Vollrath, secretaria ejecutiva de la Conaset señaló a distintos medios, que las razones se atribuían a la velocidad de los automóviles en la vía pública y el incremento del uso de la bicicleta durante la pandemia para evitar contagios. Para combatir los accidentes el organismo, dependiente del MTT, diseñó un plan de acción por la seguridad vial, que busca desarrollar iniciativas que incluyan mayor fiscalización y acelerar el proyecto de ley que busca crear el Centro Automatizado de Tratamiento de Infracciones (CATI), que pretende instalar nuevas cámaras y sancionar a aquellos automovilistas que no cumplan con los límites de velocidad establecidos.

“Uno de cada tres fallecidos en el tránsito han sido causados por la velocidad imprudente y la pérdida de control del vehículo. Por lo mismo, el objetivo principal del CATI es salvar vidas, no infraccionar ni recaudar fondos, por tanto, los dispositivos de control se instalarán en los puntos de mayor riesgo de siniestros de tránsito y serán localizados de manera transparente, mediante una metodología de público conocimiento, en puntos de control debidamente señalizados”, señaló Vollrath sobre la medida.

“Es complejo llevar un número actualizado cuando no sabemos lo que está pasando en otras regiones. Hay muchos fallecidos que no aparecen en la prensa ni se denuncian en redes sociales. No hay un catastro a nivel nacional diario que nos permita ir monitoreando la gravedad del asunto”, plantea Sandra Aguilera, coordinadora general del colectivo Muévete.

Ariel López, presidente de la ONG Map8, que desarrolla proyectos de movilidad sustentable en conjunto con comunidades locales, opina que esta iniciativa si bien es positiva, llega un poco tarde. “El gobierno le dio el miércoles urgencia de tramitación, después que en noviembre del 2019 le quitara la urgencia. Esto muestra una actitud errada de parte del ministerio que hizo perder un año de tramitación y más de 85 ciclistas han fallecido en este periodo. Una vez aprobada tardará de 2 a 5 años la elaboración de sus reglamentos e implementación de la plataforma”. 

El académico de la Escuela de Arquitectura y del departamento de Transporte y Logística de la Universidad Católica, Ricardo Huturbia, asegura que este tipo de iniciativas impactan positivamente y que en la experiencia de países europeos, la implementación de este tipo de herramientas de control permite reducir entre un 5% y un 69% las colisiones entre vehículos y entre un 17% y 77% el número de fallecidos. 

¿SE PUDO EVITAR?

Desde el estallido social de 2019 se ha percibido un aumento sostenido de ciclistas en las calles. Un documento, promovido en julio por el MTT llamado Fichas para la Gestión de Aglomeraciones señala que “las interrupciones a la movilidad habitual en el país a partir de octubre de 2019 generaron una alta demanda por vías de circulación de bicicletas y otros ciclos en diferentes ciudades”. Este factor, sumado a la pandemia, que propició el aumento de reparto en delivery y el uso de la bicicleta como una forma segura de trasladarse y así prevenir contagios, ha abultado el flujo de ciclistas en calles y ciclovías no acondicionadas, con baches y sin señalética.

No es sólo un asunto de infraestructura. Ariel López, de Map8, explica que el factor covid-19 produjo que se redujera entre un 25% y un 50% el flujo tradicional, permitiendo que los vehículos motorizados fueran más rápido, aumentando la gravedad de los siniestros y con ello, la cantidad de peatones y ciclistas fallecidos. 


Este mapa da cuenta de los puntos en donde se concentra la mayor mortalidad y gravedad de los accidentes protagonizados por ciclistas. Las cifras agrupan datos entre 2013 y 2019. Puedes revisar en detalle ACÁ.

Pero, ¿se podría haber evitado el aumento? En abril, y con la crisis por el Coronavirus desatada en el mundo, la OMS recomendó el uso de la bicicleta para moverse en grandes urbes. Por su parte la OCDE, en junio, presentó una serie de medidas políticas para una recuperación sostenible tras la pandemia. En ese documento el organismo mundial plantea que esta es “una oportunidad de reasignar espacio vial y fomentar el transporte activo, a fin de crear empleo, reducir las emisiones, aumentar la resiliencia e, incluso, mejorar la salud pública”. Es por ello que hizo un llamado a adoptar carriles temporales de bicicletas y otros espacios de transporte activo que permitan el cumplimiento de las normas de distanciamiento físico. 

“Nadie se podría haber adelantado a los fallecidos, pero sí era bien claro que iba a aumentar el flujo de bicicletas y que había que desarrollar una estrategia para acomodar ese flujo en la calle. La razón para hacer ciclovías de emergencia era para generar un espacio que posibilitara un tránsito seguro y además expedito”, plantea Huturbia. 

En Santiago se realizan más de un millón de viajes en bicicleta. Una cifra que ha tenido un incremento sostenido los últimos 15 años por la necesidad de los ciudadanos de movilizarse rápido, evitar la congestión y además, por un aumento en la conciencia medioambiental y sobre salud física y mental.

Los problemas son varios. A través de una carta firmada por 59 agrupaciones ciudadanas pro movilidad sustentable, se hizo un llamado a las autoridades pidiendo que se tomen las medidas necesarias para evitar más muertes. Aseguran que es un problema de seguridad y es por ello que además hicieron un llamado al reciente Ministro del Interior, Rodrigo Delgado, que se pronunciara al respecto. En dicha misiva, también proponen una mayor fiscalización, mejorar ejes de riesgo identificados y dar cumplimiento a la Ley de Convivencia Vial, creada en 2018 -con participación de organizaciones de la sociedad civil y académicos-, y que buscaba, que entre otros aspectos, reducir la velocidad en zona urbana, pero que hoy, en medio del aumento de víctimas fatales, cuestionan la implementación, fiscalización y seguimiento.

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Hay también otros factores que inciden en la relación entre motorizados, peatones y ciclistas. “El discurso de Conaset, apela a la prudencia y responsabilidad de los actores, al autocuidado, pero no se está apuntando a un cambio estructural, que implique educación vial”, dice Sandra Aguilera. Huturbia también cree que ese lenguaje ha propiciado una relación de “buenos y malos”: “Conaset ha orientado todo su trabajo, a decirle al ciclista ‘usted es quien tiene que cuidarse, póngase chaleco, póngase casco’, situación que es grave porque pone la responsabilidad sobre la seguridad en el más débil y además, los otros ciudadanos a quienes no están dirigidas las campañas de educación, pero también las ven y se informan, cuando ven a un ciclista en la calle que no va cumpliendo con alguna de estas normas, se interpreta como que son infractores entonces muchas veces se lo dicen y, en el peor de los casos, incluso llegan a amedrentar o ‘asustar’ ciclistas. Creo que la autoridad ha puesto el foco en el lado equivocado”.

“El discurso de Conaset, apela a la prudencia y responsabilidad de los actores, al autocuidado, pero no se está apuntando a un cambio estructural, que implique educación vial”, dice Sandra Aguilera.

¿UN ASUNTO DE RECURSOS?

En plena pandemia, algunos municipios y gobiernos regionales optaron por desarrollar, junto a organizaciones de sociedad civil, ciclosendas de emergencia, una ciclovía demarcada y que cumple los reglamentos básicos, aunque sin la infraestructura. El colectivo Múevete y Map8, junto a otras organizaciones han acompañado en este proceso. En ese sentido, Aguilera destaca el trabajo y la voluntad de las alcaldías para desarrollar esta solución, aunque se han visto dificultados cuando el proyecto debe ser enviado al Ministerio de Transportes. Sobre este asunto, López señala que “decenas de municipios han realizado y financiado sus proyectos de ciclosendas y estos han sido rechazados por el MTT impidiendo su implementación”.

Foto satelital que el colectivo Muévete actualiza cada vez que se inaugura una senda de emergencia ciclista. El proyecto se inició desde la ciudadanía hace meses y solo las amarillas se han logrado implementar. La línea azul corresponde al eje Apoquindo, Providencia y Alameda. Crédito: Mathias Koch

Ciudades como Londres y París,  por ejemplo, potenciaron el uso de bicicleta durante la pandemia y desarrollaron políticas de fomento, implementando ciclovías de emergencia, entregando subsidios para arreglos en el equipamiento, entre otros. ¿Esa realidad es aplicable en Chile? Huturbia plantea que sí: “La construcción de ciclosendas de emergencia no es equivalente a hacer 10 kilómetros de nuevos del Metro en nueve meses. Lo que hicieron estas ciudades es tomar una pista de una calle que ya existía, pintarla y transformarla en una ciclovía. Eso tiene un costo muy bajo. No es un asunto de recursos sino de voluntad política”.

Crédito: Agencia Uno

Los expertos consultados reconocen que los siniestros y accidentes de tránsito tienen múltiples causas pero principalmente se debe a que no existe fiscalización, ni infraestructura adecuada, ni educación vial.  

La ley de tránsito 18.290 en su artículo 30 establece que se debe impartir educación vial en escuelas de básica y media, y obliga a las autoridades de MTT, Conaset y Mineduc a elaborar estos programas. “El problema es que no existen. Las autoridades no han cumplido la ley y actuado negligentemente en este aspecto”, alega López.

Tampoco existe un monitoreo de velocidad y es por eso que el proyecto de Ley CATI podría contribuir a una mayor fiscalización y aumento de sanciones. En la carta firmada por 59 organizaciones también se apunta a fortalecer la presencia de Carabineros e inspectores municipales a la hora de fiscalizar el cumplimiento de la ley. “Los buses de Transantiago circulan a exceso de velocidad, se debe restringir automáticamente la velocidad máxima de los buses a 50 km/h en el computador del bus”, plantea López y destaca que Buses Vule lo implementó de manera voluntaria, pero que se debe “hacer obligatorio a todos los otros operadores de Red Movilidad”.

“Conaset ha orientado todo su trabajo, a decirle al ciclista ‘usted es quien tiene que cuidarse, póngase chaleco, póngase casco’, situación que es grave porque pone la responsabilidad sobre la seguridad en el más débil”, plantea Huturbia.

Otro punto que le parece relevante a López es que los conductores que tienen licencia no conocen la ley de tránsito, y por ende no la cumplen. “No se les evalúa saber las actualizaciones de la ley de tránsito cuando renuevan licencia, y esto es grave, principalmente por el total desconocimiento a los cambios que introdujo la Ley de convivencia vial en la Ley de tránsito. Se debe evaluar la prueba teórica cada vez que se renueva licencia de conducir”.

“Toma tiempo cambiar el comportamiento vial. Por más que pongas todos tus recursos en fiscalización y sacar partes, no va a cambiar la mentalidad. Hay que desarrollar campañas educativas orientadas a vehículos motorizados y también a ciclistas. Ambos necesitan nociones de cómo moverse de forma segura. Ante estas muertes, obviamente la responsabilidad está en quien maneja un auto que pesa una tonelada y maneja a exceso de velocidad, pero los ciclistas también deben educarse”, dice por su parte el académico UC.

Crédito: Agencia Uno

Huturbia plantea que los ciclistas nuevos y que se han instalado tras el estallido o la pandemia, les ha salido caro el ingreso a las calles sin experiencia. “Muchos están pagando con su vida la falta de educación vial, la imprudencia y la falta de fiscalización”.

Hace semanas, distintos colectivos y organizaciones sociales pro bicicleta se han manifestado en las calles bajo la consigna “No más ciclistas muertos”. A raíz de los recientes fallecimientos, se convocó este viernes un paro nacional ciclista que tiene puntos de encuentro en distintas comunas de Santiago.

Fuente: THE CLINIC 13.11.2020

Ricardo Hurtubia – “Las autoridades están muy preocupadas de hacer autopistas, pero el foco debería estar puesto en el transporte público, en los peatones y en la bicicleta”

Ricardo Hurtubia, del Departamento de Ingeniería de Transporte y Logística de la Universidad Católica, habló en ADN Hoy sobre la seguridad vial para los ciclistas.

Ricardo Hurtubia, del Departamento de Ingeniería de Transporte y Logística de la Universidad Católica, afirmó que es necesario mejorar la educación vial para mejorar la seguridad de los ciclistas en la vía pública.

“Tanto automovilistas como ciclistas no conocen bien la ley del tránsito”, dijo en ADN Hoy, pero advirtió que “en un automovilista es peor porque el automovilista está moviendo una tonelada de fierro a 60 kilómetro por hora o más y el potencial de matar está más en ese lado”.

Hurtubia agregó que el aumento de ciclistas muertos durante la pandemia se puede explicar por dos factores principales.

“Tenemos está relativa disminución de la congestión (por las medidas de confinamiento) que permite moverse más rápido y la gente lo está haciendo. Hay exceso de velocidad constante y en todas partes, hay un relajo en el cumplir las normas del tránsito de parte de los automovilistas“, dijo.

Y al mismo tiempo tenemos un aumento de los ciclistas. Un aumento explosivo. Yo sospecho, esto es una especulación, pero bastante razonables, que un porcentaje importante son ciclistas sin demasiado experiencia”, agregó.

El experto, además, apuntó a la falta de infraestructura y de fiscalización por parte de la autoridad. “Vemos que las autoridades están muy preocupadas de hacer autopistas, pero el foco debería estar puesto en el transporte público, en los peatones y en la bicicleta”, dijo.

Fuente: Radio ADN 13.11.2020

Ricardo Hurtubia, Gloria Hutt – Aplazan entrada en vigor del nuevo sistema de mitigación en movilidad

Fuente y foto: El Mercurio 12.11.2020

R. Hurtubia, A.Tirachini, J.C.Muñoz, P.Galilea, R.Giesen – Piden medidas al Gobierno para frenar muertes de ciclistas

Según datos del Ministerio de Transportes, entre enero y septiembre de este año fallecieron 85 ciclistas, un 28% más que en el mismo periodo del año 2019. En efecto, las víctimas para este periodo equivalen al total de fallecidos de todo el año pasado.

Organizaciones de la sociedad civil y académicos vinculados al mundo de la movilidad entregaron este martes en La Moneda una carta pidiendo al Gobierno medidas urgentes para frenar y prevenir las muertes de ciclistas, ante el alarmante aumento de accidentes con resultado fatal que se ha registrado durante 2020.

La misiva fue presentada al recién asumido Ministro del Interior, Rodrigo Delgado, debido a que la falta de fiscalización y el déficit en infraestructura y educación vial, según dijeron, han redundado en un verdadero problema de seguridad pública, por lo que instaron a las autoridades a priorizar este tema dentro de la agenda gubernamental.

El texto fue suscrito por la organización internacional Mujeres en Movimiento, por Red Ciudad Futura, la ONG No Chat, la Fundación Conciencia Vial, la Organización de Víctimas de Seguridad Vial, el Colectivo Muévete, la agrupación Furiosos Ciclistas, el Laboratorio de Cambio Social, Fundación Emilia, Bicicultura y Educleta, entre otras.

En la carta se solicita implementar una inmediata coordinación con Carabineros y la Comisión Nacional de Seguridad del Tránsito para aumentar la fiscalización de los límites de velocidad y mejorar la implementación de la Ley de Convivencia Vial aprobada en 2018.

Adicionalmente, el documento suscrito por los académicos y expertos como Paola Tapia, Ricardo Hurtubia Genaro Cuadros, Alejandro Tirachini, Rodrigo Martin, Ricardo Hessen, Juan Carlos Muñoz, Patricia Galilea, Lake Sagaris y Ricardo Giesen, entre otros, pide aumentar la inversión en ciclovías de alto estándar y acelerar el trámite del proyecto de ley que crea el Centro Automatizado de Tratamiento de Infracciones (CATI), entre otras acciones.

Según datos del Ministerio de Transportes, entre enero y septiembre de este año fallecieron 85 ciclistas, un 28% más que en el mismo periodo del año 2019. En efecto, las víctimas para este periodo equivalen al total de fallecidos de todo el año pasado.

“Las cifras son dramáticas. Llevamos 85 personas muertas sólo considerando los números oficiales hasta septiembre y a eso hay que agregar los accidentes que ocurren diariamente. Esto es aún más grave considerando las restricciones de la pandemia que redujeron la movilidad casi al mínimo”, dijo Paola Tapia, fundadora de Mujeres en Movimiento y ex ministra de Transportes.

“Casos como el de Christian Martínez, que el 30 de octubre murió arrollado por un bus del Transantiago mientras circulaba por la ciclovía de Santa Isabel con Carmen, se multiplican en todas las grandes ciudades del país y el denominador común suele ser el exceso de velocidad y la imprudencia de los conductores de automóviles y buses”, agregó la exministra.

En tanto, la directora de Fundación No Chat, Claudia Rodríguez, dijo que “la violencia vial debe parar hoy, no podemos permitir que los más frágiles fallezcan en nuestras calles. Se debe actuar con sentido de urgencia y voluntad para lograr la real convivencia vial. Apoyo el CATI, pero las medidas deben implementarse hoy con la urgencia que las cifras de hoy obligan a actuar”.

Finalmente, la activista e integrante de Muévete, Daniela Suau, aseguró que “pedimos que las autoridades se tomen en serio las muertes de ciclistas y salgan a fiscalizar con todos los mecanismos que ya existen”.

En el texto, los firmantes enfatizan que el aumento de casos se produjo en un contexto de menor movilidad dentro de las ciudades, producto de las restricciones de desplazamiento derivadas del Covid-19.

Lamentan, además, que en este escenario no se hayan adoptado políticas públicas tendientes a reconocer a los ciclistas como actores relevantes, considerando el aumento de viajes en este medio de transporte.

Fuente: La Nación 10.11.2020