¿Por qué los ingenieros de transporte evalúan mal las autopistas?

El otro día me tocó mirar los resultados de una evaluación técnica de una autopista urbana en un país muy tercer mundista. No supe si reír o llorar. La vía se estima con una vida útil de 45 años, pero el análisis tiene un solo corte temporal, un par de años después de su inauguración. No hay situación base con la cual comparar, sino solo la situación con autopista. Las cifras proyectadas son de locos: en gran parte de la vía el promedio de velocidad en hora punta se aseverá será 100 km/h…. redondito y sin decimal… ¡promedio, dije! No solo un valor absurdamente alto para la hora punta, sino que exactamente igual por supuesto a la velocidad de diseño y a la máxima permitida. Para peor, muchas de las cifras de velocidad proyectada no varían nunca: se repiten una y otra vez, igualitas hasta el decimal, en punta mañana, fuera de punta, noche, fin de semana… el período que usted elija. Algo así como velocidades inmunes a los variantes flujos. Aunque el país aquel tiene un manual de su ministerio de transporte que dice que los proyectos desde fase de prefactibilidad para adelante deben evaluarse con microsimulación porque, como sabemos y dice el manual, los modelos macro no son aptos para fases de proyecto, la directriz se ignoró y usaron SATURN. Y eso que ya están en fase proyecto. 

¿Qué burdo, no? El país al que me refiero es Chile. El proyecto es Américo Vespucio Oriente tramo 2, Príncipe de Gales – Los Presidentes (AVO2). El estudio es el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) oficial, que es público, y su sección de modelación de transporte está aquí.

Notemos que AVO2 será casi única en el mundo. En EEUU abundan las autopistas urbanas pero no hay ninguna subterránea excepto un tramo de 1,8 km en Boston (construida famosamente con el nombre de “Big Dig”). AVO2 tendrá casi el triple: 5 km bajo tierra. Ahí tienen, gringos, aprendan. Pero hablando en serio, harto implica eso en desafíos para extraer los gases del túnel; donde evidentemente hay escasa experiencia internacional para tamaña escala. El EIA explícitamente dice que se construirán 7 chimeneas a lo largo del trazado, cada una de 15m de altura para expeler esos gases. No tendrán filtros ni tratamiento alguno. El EIA no hace ningún análisis de los riesgos a la salud de quienes vivan y trabajen cerca de las chimeneas. En contaminación no soy experto, pero sospecho que concentrar 5 km de tres pistas por lado de contaminantes en solo 7 puntos, no es poca cosa. Pero no sabemos sus consecuencias, porque el EIA no lo analiza. Y aún más, el EIA dice que monitoreará los gases al interior del túnel para vigilar la salud de los automovilistas que pagan, pero no monitoreará los gases en superficie que emanen de las chimeneas y que afectan a los automovilistas, residentes, comerciantes, peatones y ciclistas que no pagan. “Hasta que la dignidad se haga costumbre”, parece ser el lema. Eso sí, dice el EIA, las chimeneas tendrán un “tratamiento arquitectónico”, con lo cual el impacto estético será nulo, aseguran. Uff, ¡menos mal que de eso sí se preocuparon! Yo todavía no encuentro ejemplos de chimeneas de fábricas hechas lindas, pero supongo que la Concesionaria está mejor informada que yo.  Me pregunto en todo caso, ¿usted, socio de SOCHITRAN, se compraría un departamento por ahí?¿Llevará a su hijos al parque encima de la autopista, a hacer carreras en bici entre chimenea y chimenea?

Como es sabido y como el mismo EIA admite, la contaminación del proyecto depende de las velocidades de los vehículos. Estimar bien los niveles de congestión es relevante, no solo porque la congestión misma es un impacto ambiental en nuestra normativa (aunque se suela desconocer), sino porque lo que sucederá con esas chimeneas depende de hacer bien el análisis de tránsito. Los planos muestran múltiples cruces de prioridad de las salidas y entradas de la autopista con ciclovías y pasos cebras, además de con calles, todo lo cual por supuesto se ignoró en SATURN, pero bien sabe usted y yo que serán brutales en trancar los flujos. 

El mecanismo de participación ciudadana del EIA está andando justo ahora. Toda persona natural o jurídica puede hacer llegar observaciones. Se suele pensar que eso está hecho para el ciudadano común solamente, mientras los superhéroes usan otros canales más a su nivel. Pero no. En el pasado el Colegio Médico, el Colegio de Arquitectos y otras entidades han hecho sus observaciones allí. Le resultará tal vez increíble saber que en el otro tramo de AVO (AVO1 entre La Pirámide y AVO2), la concesionaria Costanera Norte hizo observaciones al EIA, y también otra empresa grande, el Espacio Riesco.

¿Y SOCHITRAN? Irónicamente la sociedad de los que saben de transporte jamás ha hecho llegar ni una sola observación a ni un solo EIA de proyecto de transporte en el cuarto de siglo de vida del sistema de evaluación ambiental. Creo que es tiempo que eso cambie. Especialmente si los estudios técnicos oficiales, como el AVO2, están llegando a un nivel tan bajo.

Agregar un comentario