Programación de semáforos en el siglo XXI con métodos del siglo XX (en conjunto con Mauro Huenupi), Mar 2015

 

Entre 1980 y 2000 en Chile se avanzó considerablemente en el desarrollo de conocimiento y métodos para programar semáforos con tiempos prefijados. Una parte pequeña de ese conocimiento fue incorporada a la versión 8 de TRANSYT y otra quedó escrita en memorias de título guardadas en bibliotecas universitarias.

Desde esos años y por distintas razones la programación de semáforos se volvió gradualmente en un procedimiento mecánico, simplista y menos riguroso de lo que debería, considerando los costos sociales que generan semáforos mal programados o con programaciones desactualizadas. Esta situación se ha vuelto más relevante con el sostenido aumento del flujo vehicular.

En 2009 la Subsecretaría de Transportes inició un estudio para actualizar la normativa que regula la instalación y programación de semáforos. Producto de ese trabajo se sistematizó el conocimiento del siglo XX buscando aplicarlo a la programación de semáforos en el siglo XXI.

La aplicación de la nueva normativa se inició en 2012 y en general ha mostrado ser un aporte a la generación de mejores programaciones en ciudades de todo Chile.

La aplicación de esta metodología tiene una secuencia de actividades distinta a la tradicionalmente utilizada:

  • Requiere de un mayor detalle en la información recopilada.
  • Incluye un método de estimación del flujo de saturación que incorpora tratamiento para pistas cortas y pistas con paraderos que es dependiente de las programaciones.
  • Incorpora la estimación de los factores de equivalencia de auto directo y bus directo como parte del proceso de obtención de las programaciones de semáforos a diferencia del método anterior que usaba factores fijos por tipo de vehículos.
  • Reducción del flujo de saturación debido a la cercanía del paradero a la intersección, asociada al ciclo de la red.
  • Aumento del tiempo de verde mínimo (peatonal por disminución de la velocidad de caminata).

Otro punto importante que aporta a que esta metodología produzca beneficios, es su implementación y validación inmediata en terreno. Proceso que ahora es factible debido a la construcción y puesta en operación de centros de control de tránsito en las diferentes ciudades del país.

Un ejemplo de aplicación de esta metodología, realizada el año 2014, es la Red 01 Quilpué Poniente en la comuna de Quilpué, región de Valparaíso.

 

    Agregar un comentario