por Paola Jirón, Académica de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Chile y Ex Presidenta del Consejo Nacional de Desarrollo Territorial
Chile es reconocido a nivel internacional por su robustez institucional y su capacidad de dar continuidad y mejora continua de sus políticas públicas. En este contexto, y a diez años de la promulgación de la Política Nacional de Desarrollo Urbano el año 2014, el Consejo Nacional de Desarrollo Territorial (CNDT) fue encomendado la tarea de elaborar la propuesta de actualización dicha Política. El CNDT tiene por mandato asesorar al Presidente de la República en la implementación de políticas territoriales (actualmente la Política Nacional de Desarrollo Urbano, Política Nacional de Desarrollo Rural y Política Nacional de Ordenamiento Territorial). El consejo fue considerado como la instancia adecuada para la tarea de actualización, en atención a su conformación diversa (49 consejeros de sectores públicos, privados, universidades, sociedad civil y colegios, incluyendo la SOCHITRAN), la que permite una legitimidad de diversos actores en su formulación y así generar propuestas de políticas públicas que trasciendan los gobiernos de turno.
Adicionalmente, el proceso se realizó por medio de un proceso participativo a lo largo del país en la fase de diagnóstico y además se realizó con Evaluación Ambiental Estratégica, la cual garantiza la integración de consideraciones ambientales y de sustentabilidad, así como la participación ciudadana por medio de consultas públicas de inicio y de cierre del proceso.
El CNDT propone un enfoque territorial para esta Política, lo que implica superar la tradicional dicotomía urbano-rural, así como reconocer la interdependencia entre escalas, actores y dinámicas territoriales. El enfoque adoptado propone al menos seis atributos de los territorios: relacionalidad, continuidad, dinamismo, diversidad, multidimensionalidad y carácter político.
A partir de esto, se propone como objetivo general promover la equidad territorial en ciudades y asentamientos humanos, mediante un desarrollo sustentable, territorialmente pertinente, descentralizado y articulado, que priorice la coexistencia socioecológica, el bienestar de las personas y la convivencia social.
El documento propone pasar de cinco ámbitos de acción que contiene la PNDU del 2014 a ocho, incorporando a los ámbitos de Planificación Integrada y Gestión de Suelo, Espacio Público, y Movilidad. Claramente todos los ámbitos de la PNDU están estrechamente vinculados, sin embargo, estos tres nuevos ámbitos son especialmente relevantes. Por un lado, la planificación integrada incluye la planificación del transporte; el espacio público tiene una vinculación especial con la movilidad; e incorporar el ámbito de la movilidad reconoce su importancia y su impacto en la vida cotidiana de las personas, la creciente relevancia de la logista urbana, así como su rol en la sustentabilidad, por medio de la movilidad activa y la electromovilidad, entre otros.
La propuesta propicia movilidades que conectan, incluyen y cuidan. En este sentido, comprende que la movilidad constituye una dimensión esencial de la vida cotidiana, al permitir el acceso efectivo a servicios, oportunidades y redes de apoyo, reconociendo que la manera en que nos desplazamos configura nuestras experiencias urbanas y define las posibilidades de habitar con equidad los territorios. Específicamente propone como objetivo del ámbito promover movilidades seguras, sustentables y eficientes potenciando la accesibilidad, conectividad e intercambio social y económico dentro y entre áreas urbanas y rurales.
Reconoce que las necesidades y condiciones de desplazamiento no son homogéneas y están determinadas por factores como género, edad, ruralidad, situación de discapacidad, entre otros. Desde esta perspectiva, la movilidad debe ser planificada para responder a la diversidad de trayectos que marcan el día a día de las personas.
La propuesta articula distintas formas de desplazamiento: peatonal, ciclos, transporte público, transporte de carga y automóvil privado, priorizando la movilidad activa, sustentable y la electromovilidad, por su capacidad de mejorar la salud, reducir emisiones y fortalecer el vínculo con el entorno. Se busca generar redes accesibles, seguras y bien conectadas, tanto al interior de las ciudades y áreas metropolitanas, como entre territorios, considerando sus diferentes escalas y características. Con ello se favorece la integración socioespacial y se reducen las brechas de accesibilidad.
Adicionalmente, este ámbito se articula con los principales marcos estratégicos nacionales en materia de movilidad y transporte. En particular, se alinea con la Estrategia Nacional de Movilidad Sostenible, que orienta el desarrollo del transporte y la movilidad en Chile hacia un modelo sostenible, equitativo y eficiente, coherente con los compromisos internacionales y con los objetivos de largo plazo proyectados al año 2050. Asimismo, recoge los lineamientos de la Estrategia Nacional de Seguridad de Tránsito, incorporando el enfoque de Sistema Seguro y el objetivo de reducir de manera sostenida las muertes y lesiones graves asociadas al tránsito.
Del mismo modo, integra los principios de la Estrategia Nacional de Distribución Urbana de Mercancías, promoviendo una logística urbana más eficiente y ordenada, que minimice externalidades negativas y contribuya al buen funcionamiento de las ciudades. La logística constituye un componente estratégico para el desarrollo urbano y territorial, al articular los flujos de bienes, servicios y personas que sostienen la economía y la vida cotidiana de las ciudades
El ámbito también impulsa el fortalecimiento de la gobernanza de la movilidad, promoviendo la articulación intersectorial, la coordinación entre niveles de gobierno y la participación vinculante de las comunidades en las decisiones que afectan su desplazamiento cotidiano. La movilidad en esta propuesta reconoce su importancia en la planificación y gestión urbana y territorial, al incorporarla como ámbito en sí mismo y y además vinculándola de manera intencionada y transversal con los otros siete ámbitos. En este sentido, esta propuesta de PNDU reconoce los avances en la investigación que se realiza en el país en esta temática, ya que la entiende más allá del análisis según modos de transporte, y reconoce su capacidad de mejorar de manera importante la vida de las personas en las ciudades del país.