Boletín 09, enero 2012

EDITORIAL

Ante el anuncio acerca de la obligación de que los diferentes agentes mitiguen los impactos generados por sus proyectos, surgen las siguientes preguntas ¿Son las obras a evaluar consistentes con una visión de ciudad sustentable y sostenible? ¿El mero hecho de mitigar es suficiente para el logro del máximo bienestar social declarado por la autoridad? ¿Cómo se consigue que las medidas mitigatorias y compensatorias realmente lleguen a los afectados y no generen más problemas en otros lugares y momentos? Habrá que indagar cuán holístico es el alcance de la nueva normativa.

Alejandro Tudela
Editor

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